Porque nos desvelamos en mitad de la noche y que podemos hacer

Porque nos desvelamos en mitad de la noche

Porque nos desvelamos en mitad de la noche

Porque nos desvelamos a mitad de la noche y que podemos hacer
Tiempo de lectura: 5 minutos

¿Por que nos desvelamos en mitad de la noche? Si eres de los que se desvela en mitad de la noche sin motivo aparente, hoy voy a hablarte de los desvelos nocturnos.

Los dos episodios anteriores del podcast Sueña con Morfeo los hemos dedicado a relajarnos para dormir mejor, para evitar el insomnio antes de acostarnos  ¿pero qué hacemos si lo que ocurre es que nos desvelamos en mitad de la noche?

 

Los ejercicios de relajación que hemos visto anteriormente te van a ayudar a dormir mejor y a tener menos desvelos, pero aun así, los trastornos del sueño son muy variados y no es lo mismo tener dificultades para dormir, descansar mal, que desvelarse en mitad de la noche. Vamos a ver si lo podemos solucionar.

Analizar las causas de los desvelos por las noches

Lo primero que tenemos que hacer es intentar analizar las causas de esos desvelos en mitad de la noche.

Pueden existir trastornos médicos relacionados con la actividad hormonal, síndrome de las piernas inquietas (hormigueo de las piernas en reposo), apnea del sueño, etc. En estos casos yo no voy a entrar a valorar nada, pues se trata de cuestiones médicas que debes consultar con los médicos.

Pero hay otros casos como el estrés, dolor o incomodidad recurrente, ganas de ir al baño, que son cosas sobre las que sí podemos actuar con facilidad.

 

¿Cómo saber el motivo por el que uno se desvela por la noche?

Cuando es por causas de nerviosismo o estrés es más complicado ser consciente de qué es lo que lo provoca. Sin embargo podemos seguir la norma de que si te despiertas a medianoche sin poder volverte a dormir y no paras de pensar en algo que te causa inquietud relacionado con cualquier ámbito de tu vida, eso tiene pinta de ser el motivo de tus desvelos.

La solución puede ser sencilla o compleja pero voy a intentar ayudarte. Desde luego lo que puedes y yo te diría que debes hacer en estos casos es hacer ejercicios de relajación antes de irte a dormir. Si no lo has hecho todavía, escucha los dos episodios anteriores  de este podcast y verás qué bien te sienta la relajación para dormir mejor.

En cuanto al caso concreto de algo que te inquieta, por ejemplo si se trata de una tarea que tienes que realizar al día siguiente y que olvidarte de ella te causa estrés, es buena idea comenzar a escribir en una libreta las tareas que tienes que realizar al día siguiente.

Antes de acostarte repasas lo que tienes pendiente o lo que debes hacer al día siguiente y haces una lista. De esta forma sabes que está ahí apuntado y no te vas a olvidar de nada, puedes dormir tranquilo.

Si lo que tienes que hacer al día siguiente es una actividad especial que requiere varias cosas para salir bien, anota en la libreta cada una de las cosas que debes hacer para que la actividad en su conjunto salga bien.

Expresar esas inquietudes te resultará liberador y te permitirá despreocuparte un poco al ser consciente de ellas y tenerlas claras y anotadas.

Sea lo que sea lo que te inquieta, escríbelo antes de acostarte. Eso te dará una visión propia pero externa de las circunstancias que te ponen nervioso y podrás controlarlas mejor y tenerlas claras y verbalizadas te tranquilizará.

Otros motivos por lo que nos desvelamos

Si el motivo de tus desvelos en mitad de la noche es un dolor que aparece o simplemente que estás incómoda, ha llegado el momento de replantearse si tu almohada y tu colchón son los adecuados. Qué te voy a decir yo sobre mi recomendación de colchones de calidad, en este podcast de Colchón Morfeo, pero no estoy aquí para venderte un colchón sino para ayudarte a dormir mejor.

Empieza por la almohada. muchas veces duele la espalda, por motivos posturales, pero no es culpa del colchón, sino de la almohada. Prueba a dormir con una almohada más alta, más baja, más dura, más blanda… Eso dependerá de tus gustos y cómo te sientas más cómoda en la cama.

Tengo una sugerencia particular al respecto, y tiene que ver con la forma de colocar la almohada. A algunas personas, les va bien tener la almohada como encajada en la nuca, lo que hace que la cabeza no se eleve mucho con respecto a la horizontal. Pero a otras personas les va bien usar una almohada ancha y apoyar el principio de los hombros en el borde de la almohada, además de la cabeza.

Tendrás que probarlo para ver qué te va mejor a ti. Si con los cambios de almohada no mejoras, puede que sea hora de cambiar de colchón. Ojo, siempre que no tengas ninguna dolencia oculta no descubierta que te provoque las molestias o el dolor.

¿Te desvelas por las noches para ir al baño?

¿Eres de los que se desvela porque te despiertas con ganas de ir al baño? Aquí la solución puede ser más fácil. Procura no beber demasiados líquidos antes de acostarte, y por supuesto evita el café y el alcohol por la tarde.

Pero ahora ya me he despertado, ¿qué hago? Dar vueltas en la cama no mejora las cosas. De hecho, la primera recomendación de todos los especialistas es levantarse de la cama. La cama hay que asociarla siempre con el buen dormir, no con estar dando vueltas o mirando al techo. 

Las alternativas pasan por ponerse a hacer alguna actividad tranquila como leer (cuidado con los brillos de las pantallas que no son nada buenos para el sueño), jugar a las cartas, ¡si, un solitario a las cartas! pero sencillo, que no haya que activar demasiado las neuronas. Te puedes poner a ver fotografías, o realizar alguna tarea tranquila tanto física como emocionalmente.

Después de un rato, unos 20 o 30 minutos, deberíamos volver a la cama para intentar dormir.

Si te has despertado y faltan solo una o dos horas para que suene el despertador, lo mejor que puedes hacer es dar por comenzado el día. Esa noche estarás más cansada y podrás aprovechar para cumplir tus horarios e irte a dormir toda la noche de un tirón.

Lo que no es nada bueno es cambiar la rutina de sueño. Es decir, si no tenemos que levantarnos a una hora determinada no es buena idea alargar la hora habitual de levantarse. Tampoco es buena idea echarse una siesta muy larga para compensar. Si estás muy cansada después de comer y te lo puedes permitir, una breve siesta te vendrá bien, pero nada en exceso, porque si rompes la rutina del sueño, el descanso nocturno no va a mejorar. 

Si tenemos cualquier tipo de insomnio o dificultad para dormir también podemos ayudar con nuestra alimentación. De acuerdo a estudios científicos, la vitamina B puede mejorar los síntomas de cansancio asociados a un mal dormir. Cuando te mantienes despierto por la noche, por el motivo que sea, tu cuerpo toma más vitaminas B de su reserva y hay que compensar. 

Los alimentos ricos en Vitamina B son por ejemplo las sardinas, legumbres, huevos, salmón, o frutos secos.

De la misma manera, el jengibre se postula como un relajante natural.

De forma general, la ingesta de proteínas activa nuestro cuerpo, y la ingesta de hidratos de carbono nos lleva a digestiones más tranquilas. Así que por la noche evita las cenas a base de proteínas exclusivamente.

<a href=”https://go.ivoox.com/rf/61802948″ title=”T1E8 Técnicas o ejercicios que podemos seguir cuando nos desvelamos por las noches”>Ir a descargar</a>

 

¿Te gusta lo que estás leyendo? Suscríbete

Las cookies nos permiten ofrecer servicios personalizados. Si continúas navegando aceptas el uso que hacemos de las cookies. Más info: política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Abrir chat
Hola, ¿Te podemos ayudar?